Análisis de Battlefield 2042

Año 2042. La humanidad esta al borde del colapso y las consecuencias del cambio climático. Todo esto llevara a la población mundial a una suerte de anarquía en donde los “no patriados” han quedado varados. La batalla será por los recursos y Estados Unidos se enfrentará a Rusia en una especie de guerra fría utilizando a los no patriados como guerrilleros.

Battlefield 2042 llega con la promesa de resarcirse de su entrega anterior, Battlefield V, que a todas luces fue la más floja de los últimos trabajos de DICE.

Hemos analizado el juego en Xbox Series X y, si bien cumple con esa promesa en algunos aspectos, hay otros que parece se queden “a medio gas”.

“Gerra total” es el pseudónimo con el que se presentan los modos clásicos de este Battlefield: Conquista y Avance (este último presente en la franquicia desde BF1). En Conquista tendremos que capturar las banderas de cada sector para hacer perder puntos al equipo enemigo y evitar que nos hagan lo mismo.

Avance es parecido al modo Asalto, sólo que aquí también se trata de conquistar banderas en lugar de colocar explosivos.

 

Al empezar cada partida, tendremos una breve secuencia introductoria donde nos explican por qué estamos en uno de los siete mapas disponibles; sirviendo sólo como justificación, sin mayor importancia. Detalles como estos son de agradecer, ya que no se nos pone en el mapa en la acción sin más.

También haremos un despliegue desde vehículos aéreos que recuerdan a Titanfall 2.

Ahora son hasta 128 jugadores (en versión PC y nueva generación) quienes lucharán por la victoria en unos mapas enormes, en los que en ocasiones y en determinadas zonas, esa Guerra total se diluye notablemente; bien sea por puntos muy alejados o que tienen poco interés táctico, especialmente en Conquista. Poe el contrario, muchas veces la acción tendrá lugar en los mismos puntos partida tras partida.

Las clases de soldado a las que estábamos acostumbrados, ahora se sustituyen por los Operadores. Un total de 10 personajes, cada uno con sus habilidades específicas, que sí se agrupan en las clases habitualess de asalto, ingeniero, reconocimiento y médico/apoyo.

Pero aquí hay un problema. Y es que ahora los operadores/clases no están limitados a un conjunto de armas y equipamiento concreto. Así, podemos ver a médicos con rifles de francotirador y a reconocimiento con ametralladoras, o soldados de asalto con lanzacohetes e ingenieros con botiquines.

La libertad de elección está bien, pero en este caso no hace otra cosa que perjudicar al juego en equipo y prácticamente acabamos viendo partidas de 128 lobos solitarios.

Lo que sí es reseñable es el nuevo modo de personalización de armas. Al primer vistazo recuerda irremediablemente a lo que vimos en la saga Crysis.

Esto es un arma de doble filo. Podemos cambiar los accesorios de nuestras armas “al vuelo” pasando de tener un rifle de asalto con cañón extendido y mira de aumentos a convertir la misma arma casi en un subfusil para encuentros cercanos, lo cual puede resultar injusto en agunos momentos.

A medida que vayamos usando un arma, iremos desbloqueando accesorios para ella. El “pero”, es que la cantidad y posición de accesorios debemos elegirla entre partidas en el menú específico para ello, y no podremos cambiarlo mientras esperamos el despliegue al morir.

Pero este Battlefield no viene sólo. Esta entrega introduce dos novedades. La primera de la que hablaremos es Hazard Zone.

Este modo de juego enfrentará a 32 jugadores (24 en Xbox One y PS4) en pelotones de 4 para hacerse con una serie de dispositivos y extraerlos mientras luchan con enemigos de la IA y los otros jugadores.

La premisa recuerda mucho a lo visto en The Division y su Zona Oscura, con una tensión constante desde el primer segundo.

Y el segundo acompañante es Portal, que a su vez viene con dos variantes.

Portal es una especie de buffet libre de Battlefield donde encontramos 1942 (Conquista en Las Ardenas y El Alamein), Bad Company 2 (Asalto en Puerto de Arica y Valparaíso) y Battlefield 3 (Conquista en Frontera del Caspio y Canales de Noshar), así como la posibilidad de crear y jugar partidas de la comunidad.

Las mejores sensaciones las deja poder jugar a esos otros Battlefield con el aspecto y capacidades de la última versión de FrostbiteAdemás, cada uno de ellos respeta estrictamente los elementos jugables de sus originales.

Así, no podremos tumbarnos en Bad Company 2, ni deslizarnos al correr en Battlefield 3.

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En el aspecto gráfico, como no podía ser de otra forma, Frostbite vuelve a hacer gala de un gran acabado visual. Si bien no es una revolución, sí lo es más en el aspecto técnico en lo que se refiere a físicas y efectos visuales.

Aquí es donde hablaremos de los efectos climatológicos. Tormentas, huracanes, tormentas de arena…
Todo ello se publicitaba como un verdadero modificador del campo de batalla, aunque al final no parece que sea tan decisivo ni tenga tanto impacto más que durante unos minutos.
Eso sí, los efectos que causa el huracán a su paso, arrastrando vehículos e incluso a nosotros mismos, es digno de experimentar.

El rendimiento general en la versión de Series X es muy bueno. Pero en ocasiones se puede sufrir “lagueos” bastante notables y algún descenso de FPS.

El apartado sonoro se siente poco contundente comparado con otras entregas. Dispone de varias configuraciones, pero parece que ninguna de ellas llega a ser tan envolvente como lo fue en Battlefield 3, por ejemplo.

La música es meramente testimonial y apenas suena en momentos muy puntuales sin temas que destaquen especialmente.

Gordon F14

Redactor/La voz
Battlefield 2042 hace algunas cosas muy bien y otras que están en tierra de nadie. Quizá los mapas son demasiado grandes para la cantidad de jugadores o su diseño no está bien afinado. Confiamos en que con el tiempo vayan modificando y mejorando las carencias y se convierta en una etnrega redonda.

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